Tras un período de más de dos años de ausencia, de no colgarnos los instrumentos y de ponernos las botas, tras un silencio ensordecedor y un abismo desconcertante, tras la angustia de dejar atrás lo familiar y caminar hacia lo desconocido, tras el cambio de piel, de fachada, de seguir siempre fuertes, resistiendo, reinventándonos, aprendiendo del camino, llorando, sonriendo, luchando, tras esperar el milagro para los nuestros, luego y detrás de tantas capas de tiempo y polvo, nos volvimos a reencontrar, somos uno, somos más, somos los mismos de ayer, nada nos ha cambiado, somos la comunidad66, somos un circuito construido de almas y corazones entrelazados por la música y la fuerza, somos una alternativa a lo convencional, somos otros, somos 66.

El pasado mes de Marzo del año 2018, recibía un mensaje por WhatsApp de un viejo cliente, un guitarrista con el que trabajé en un proyecto llamado “Los idos”; una banda de rock alternativo, indie rock de la ciudad de Valera, Edo Trujillo en mi país Venezuela, Francisco era el guitarrista líder de la banda, recuerdo que fuimos a grabar a los estudios Rock N Folk de Altamira su material, gente bastante bondadosa y genuina, almas de rock, sedientos de mostrar su talento y arte, un buen material el que conseguimos capturar por esos días, esta grabación ocurría por el año 2010, sin embargo, de vuelta al presente, ese mensaje de WhatsApp de Francisco ahora como líder y representante de la productora chilena “La Sordera”, se trataba de una oferta, hacer Candy66 en Santiago de Chile en el año 2019.

Recuerdo que al principio pensé “no estamos listos ni preparados para asumir este tipo de compromisos”. Ahora, cuatro de los 6 integrantes de la banda nos encaminamos hacia lo desconocido como miles de otros venezolanos haciendo vida de emigrante, cada quien en diferentes latitudes y rincones del mundo, la banda se diluyó tras la partida por esta misma razón, un hiato musical forzado, pero necesario. Esa conversación quedó suspendida, nunca se cerró cualquier acuerdo.

Recuerdo que al mismo tiempo sentí emoción y terror por asumir un compromiso de ese tipo en esta etapa de la vida donde ya no somos parte de un proyecto activo al 100% sino activo a remoto y que compite en desventaja con las otras facetas de la vida de cada quien, la supervivencia ante todo, la banda no fue nuestra elección como mecanismo comercial para establecernos fuera de Venezuela, algo que es difícil de entender y asumir, luego de casi 18 años de carrera continua y de múltiples intentos de afianzarnos económicamente con un proyecto de corte anglosajón en el Caribe, quizás debimos pensarlo antes, quizás debimos haber emigrado en grupo hacia un destino mas apto culturalmente para este tipo de géneros, o quizás simplemente no, quizás había que esperar el momento de reencontrarnos simplemente para volver a sentir esa fuerza, calor y energía que nos une a todos los 66.

En Septiembre de 2018, me escribe una de las personas que más ha hecho por la banda de forma directa e indirectamente, el manager que no es manager, el amigo que te patea el culo y al que le terminas pateando el culo también, con el que siempre terminas compartiendo buenas anécdotas y haciendo cosas que traspasan todas esas barreras y el tiempo, sí, el reconocido, odiado, respetado y siempre presente William Padrón, para mi, un gran cultor de nuestra movida de rock nacional, un crack, más allá de su gestión como manager, reportero, y crítico acertado y fallido del rock nacional. Su objetivo era incendiar la caja, prenderle fuego a nuestras conciencias, incitar a la violencia, y bueno… lo consiguió.

Lo que nació como una idea atrevida y algo fuera del contexto actual, se convirtió en un momento fluente de compromisos, ansiedad, errores, victorias como también algunas caídas y al final, un torrente de energía revitalizante. Para finales de Noviembre de 2018 ya existía la confirmación de que para Mayo del año siguiente estaríamos viajando al sur del continente americano a tocar para nuestra comunidad66 de venezolanos y también ¿por qué no?, de chilenos y argentinos que se sumarían a nuestra familia.

Estábamos comprometidos nuevamente, como músicos, de la nada, ahora estaba esto, que realmente no teníamos idea de cómo iba a salir, si sería provechoso, si sería peligroso viajar tantos kilómetros lejos de nuestras familias, rompiendo las rutinas que tanto nos costó conseguir a los que nos fuimos del país como también a los dos valientes que se quedaron en Venezuela surfeando el tsunami nacional que ahoga nuestra nación. Se sintió como un impulso, como una especie de llamado y al mismo tiempo responsabilidad, yo personalmente sabía que algo había quedado inconcluso con Candy66, pero no tenía idea de que sería tan pronto el momento de un posible reencuentro, sí, se veía en el horizonte una oportunidad.

Luego, comenzó el trabajo, y vinieron los problemas y la presión, la crisis, las peleas y también las victorias, los triunfos y también la supresión de la nostalgia de lo que más nos inspira como músicos, componer, crear, grabar, grabar y grabar. . .

Fue para el año 2016 durante el mes en las instalaciones del estudio, en Valencia, que nos atrevimos a reunirnos y capitalizar un par de ideas para el futuro, realmente no sabíamos qué carajo estábamos haciendo, porque no teníamos ningún plan, Gustavo estaba por irse y yo tenía la cabeza hecha un caos en si seguiría viviendo en mi país o tendría que recoger mis cosas y tomar a mi familia para salir hacia lo incierto, encontrar la energía para crear era bien difícil, de hecho en varias oportunidades se había intentado sin ningún tipo de éxito, la energía en Venezuela era agobiante, absorbente, desgastante, todos los días una lucha, todos los días una sensación de insatisfacción y ansiedad por un sin fin de cosas ilógicas con las cuales todos convivíamos y aún millones de los nuestros aun siguen conviviendo, nada más que decir sobre este punto, fuerza Venezuela, la pesadilla tiene que acabar, todo lo que sube baja y estos van a caer duro y de boca, todo es cuestión de tiempo.

Componiendo en los estudios Backstage en Valencia, Venezuela

Salieron dos ideas, una que llamamos “Jagger”, porque el verso del tema tenía una guitarra tipo Rolling Stones, la otra le pusieron mi nombre porque la idea la traje yo “la de Jean”, posteriormente “e s t e l a r”. “Jagger” la compusimos un par de años atrás todos aún reunidos en plena gira de “Sombras en el Sol”, en Audioline Studios. Gustavo pudo grabar esas dos baterías a 1 solo día antes de su partida, y ahí se quedaron esas baterías en el disco duro del estudio agarrando polvo sideral entre los bits de la música de otros clientes y artistas que llenaban el disco duro de Backstage Valencia.

Una de las conversaciones que tuvimos era si retomar estos dos temas o empezar de cero a remoto. Al principio yo quería olvidarme de estos temas porque quería arrancar con algo más fuerte para golpear más duro, pero el tiempo apremia, la nueva rutina es una batalla, todos trabajando hasta más no poder, el tiempo que nos quedó para volver a recuperar energías y componer fue simplemente un chiste, pero, dentro de los pequeños espacios que el trabajo, la familia, la vida de emigrante, el roce del tiempo nos dejaba, conseguimos armar “e s t e l a r”, la grabamos totalmente a remoto, las baterías ya estaban, luego Ray desde Houston en su Home Studio logró un buen sonido para el bajo  que luego “Paquito” ( Felipe ) envenenaría en su estudio profesional en Terrazas del Avila, Caracas. Acto seguido, José y Felipe luego de, OJO, sin exagerar, más de cuatro intentos fallidos en un lapso de 6 meses o más, se pudieron reunir para grabar sus guitarras para ambos temas, brutales, asesinas, logradas.

Grabando a Gustavo en los estudios Backstage

El turno era para mí, yo no tenía letra y para mí siempre el reto más grande es el contenido, siempre me ha costado la parte en donde tomas la decisión de qué se va a tratar la letra de la canción, piénsalo, será la canción que vas a cantar por muchos años, si la letra es una total mierda, tienes que cantar esa letra por el resto de tu vida como músico. Llegado el momento, sentí que esta canción tenía mucho del álbum “Nueva Guerra”, era como una continuación, una canción prima hermana más joven de temas como “Fuerte” o “A 4Km”, y fue como llegó a mi la idea de que quizás este tema podría ser el indicado para dedicárselo a un viejo amigo, que partió de forma inesperada y a causa de la insensatez, la incoherencia y la decadencia, Guillermo, siempre estarás en nuestras mentes y corazones, lamento tanto que nuestro camino se haya separado, pero más lamento que hayas caído en las manos de un violento, de otro bestia que nunca tuvo una oportunidad de hacer algo con su vida, simplemente ser un negativo que restase todo lo que en su camino encontrara, tú eres y siempre serás estelar, vives en nuestra música, tus baterías del Evolutio y el Nueva Guerra fueron magistrales, y no estoy siendo poco modesto, por siempre un 66 y un gran ser humano, Guillestelar.

Guillermo Moreno “Guillestelar”

La letra de la canción fue en homenaje a nuestro baterista Guillermo, quien siempre estaba descontraído ante los problemas cotidianos de los demás, de la corroída sociedad, Guille siempre estaba atento a lo que en el mundo de la música y las artes pasaba, siempre degustando arte, siempre queriendo hablar de algo novedoso o de algo que había visto que lo había inspirado, eso generaba a veces desconcierto en las personas que lo rodeaban porque simplemente no lo entendían, pero sí, Guillermo era un artista nato, nacido para brillar y para ser parte de el arte, por siempre fuerte 66. Luego llegó el video, otra aventura, de la mano de un gran hermano y super talentoso director, uno de nuestros aliados mas consecuentes, libre, genuino, siempre con un enfoque distinto, y con una mano para las artes audiovisuales sublime, Charles Nelson Moreno, el director de piezas como “Invisible”, “Sombras en el Sol” y ahora “Estelar”, le dio vida a la canción con esa historia que viaja por el concepto original de lo que quise transmitir con la letra y también abarca otras temáticas mas allá de lo que describe la canción, el video de “Estelar” ha sido un gran trabajo que nos deja el maestro con su equipo de colaboradores y artistas amigos y hermanos que se sumaron para ayudar, a todos ellos nuestra mayor y mas honesta gratitud, quedaremos siempre unidos en esta pieza audiovisual.

La idea era lanzar el tema en Marzo para repotenciar la venta de las entradas, para ser honesto, tanto la productora como nosotros estábamos dudosos de que estos conciertos fuesen a tener algún tipo de éxito, jamás habíamos visitado el sur, sabía que iría un buen número de gente pero garantías no habían, ansiedad sí, y bastante, las fechas fueron co-producidas entre las productoras y la banda y cuando tomas ese tipo de riesgos en mercados nuevos, países nuevos, realmente te pones nervioso pensando en lo que podría significar un “culazo”. Sin embargo, las productoras que nos llevaron ( La Sordera en Chile y Snow Producciones en Argentina ), además de asumir la mayor responsabilidad y organizar los eventos con suma responsabilidad, profesionalismo y osadía, fueron equipos de trabajo afianzados y que han desarrollando la comunidad de venezolanos que reside en estos países, lo cual deja siempre una buena garantía, que saben trabajar la plaza y ya tienen sus canales de comunicación preestablecidos, algo que para la promoción de un evento es fenomenal, definitivamente un gusto trabajar con este equipo humano que creyó en Candy66, a pesar de que la banda se encontraba en el exilio y en el hiato a más de 2 años.

Show acústico en Santiago de Chile 2019. Foto: @lasordera

 Abrimos una fecha en Chile que no pensábamos abrir que fue el formato acústico, idea del productor Francisco, lo cual fue clave y fue excelente hacerlo, la fecha se vendió solo en horas, 150 entradas para un show íntimo que luego reforzaríamos abriendo algunas entradas más el día del evento, cuando supimos que se vendieron todas las entradas en cuestión de horas y vimos las reacciones en las redes, pues, una vez más agradecí a todos los Dioses de la música y del cosmos que han guiado a esta banda por el buen camino, Candy66 ha gozado de una suerte insólita, para mí algo desconcertante, siempre lo pienso, hemos sido protagonistas de muchas victorias, y también derrotas, pero siempre hay que agradecer, porque lo que la comunidad66 nos ha entregado es algo único, algo que no todas las bandas poseen, somos uno, somos más, gracias por ese primer “sold out” en Chile, inédito e insólito, fantástico.

José Morantes durante el show acústico en Santiago de Chile. Foto: @lasordera

Avanzaba el tiempo y cada vez faltaba menos, en la banda, a través de los grupos de WhatsApp había de todo, disputas, ansiedad, risas, emoción, agotamiento, pero sobre todas las cosas y luego de cada cierto tiempo, siempre había un comentario que reincidía: “faltan dos semanas para vernos bros y estar en una tarima”, eso tranquilizaba todas las mareas, y nos enfocaba en lo importante, trabajar para las fechas, fue en ese tiempo que lamentablemente no pudimos confirmar Panamá y México, sin embargo quedaron abiertas las posibilidades para un futuro, sobre todo con México, es indispensable llegar hasta allá, muchas almas hermanas que tenemos que saludar y con los cuales reencontrarnos,  el trabajo sigue, la música aún es parte de la apuesta.

Gustavo Morantes en el show acústico de Chile. Foto: @lasordera

En Argentina mientras tanto contábamos con el apoyo de un 66 original del crew, un excelente baterista y profesional del medio, con el que alguna vez pude trabajar con su banda Exodo, Cristian Noguera, quien fue nuestro Vj en la gira Evolutio, y quien en esta oportunidad nos ayudó a concretar algunas entrevistas para el show de Argentina que al final resulto ser en un tremendo apoyo para lo que fue la promoción del evento, gracias 66 por tu aporte a esta causa.

Felipe Gruber rockeando en Buenos Aires, Argentina. Foto: @diegohomez

Otro aspecto que quiero resaltar fueron las colaboraciones y apoyo que nos dieron los grandes CcStencil Alex quien diseño la nueva línea de ropa 66 que estaremos vendiendo a través de la pagina y vendimos en ambos shows, un gran artista con el que ya hemos trabajado antes, un hermano 66 a quien le agradecemos todo su amor, arte y talento, sin duda un honor crear juntos, al igual que Machete Store en Caracas, a quienes nos apoyaron con la reproducción de las franelas que nos llevamos para Chile y Argentina, simplemente brutales.

Diseños por @ccstencil, reproducciones por @machetestore

Se acercaba la fecha de viajar, dejar la rutina, abandonar lo logrado en la vida de emigrante y parar todas las actividades de aquellos que se quedaron en el país surfeando la ola, para darnos el lujo de repasar una parte importante de nuestras vidas, como si hubiese quedado ahí como una tarea pendiente, latiendo, se acercó el momento de partir. Una de las partes que más me costó fue separarme de mi esposa y de mi hijo luego de casi más de 2 años de no separarme de ellos, desde que nació mi hijo Alan, dejar a mi familia sola en un país nuevo, donde no conozco a mucha gente era algo que me preocupaba bastante, pero gracias a el apoyo de nuestras familias, mi esposa en especial en mi caso, pudimos avanzar con esta nueva travesía hacia el rock.

Ray Díaz durante el show eléctrico en Santiago de Chile. Foto: @lasordera

Las cosas ya estaban enfiladas, llegaba el momento del viaje, en mi caso eran casi 2 días viajando, salía de Porto, llegaba a Amsterdam, luego Buenos Aires y luego Santiago de Chile, una paliza, temía por el agotamiento, días antes de salir me empecé a sentir resfriado y efectivamente me enfermé de una pequeña gripe que se antojo azotarme antes de la única semana en donde estaría trabajando con la banda, y así viaje, enfermo, preocupado, ansioso, pero con la fuerza de re encontrarme con mi familia66.

Let Arteaga durante el show en Buenos Aires. Foto: @diegohomez

Una vez en Santiago, llego el momento de vernos las caras, llegue a un edificio en una parte llamada Merced, al frente a un parque bien bonito, hacia frío, pero vengo de un país frío, no me afectaba mucho el clima, a la primera persona que vi fue a William Padrón, luego vi a Felipe Gruber, el tercer rostro que recuerdo fue el de Ray Díaz con una barba descontrolada, luego vi a los hermanos Morantes, vaya!.. impresionante, al último que vi fue a Dj Let, en mono, pero no recuerdo si era ADIDAS, como siempre bien dispuesto, luego de varios abrazos, pasamos años para llegar a estar todos reunidos, fue muy natural, fue como si hubiésemos estado juntos la semana pasada, fue perfecto, nos sentimos bien juntos y eso fue algo que me gusto de este pasaje, fue de corta duración pero fue para siempre.

Reencuentro con la familia66. Falta Let Arteaga en la foto.

Formar parte de Candy66 es un privilegio, tener hermanos y una familia adicional como esta otro privilegio mas, somos gladiadores retirados, pero volvimos por horas al ruedo y la corrimos con alma y entrega, dejamos todo en esas tarimas, en Candy66 no hay términos medios, cada show es hasta el final, es hasta que el cuerpo falla, hasta que no puedes respirar o simplemente no hay mas voz y fuerzas.

Candy66 + William Padrón. Foto: @lasordera

Santiago de Chile, dos fechas, a casa llena, ambas, llenas de almas brillantes y hermosas, todo fue lindo esas dos noches, nos regalaron lo más bonito que le pueden dar a un artista, su atención y su entrega, se desnudaron el pecho y se sumaron con nosotros en una sola canción, la de la comunidad66, la de la familia, tantas caras conocidas, fue sorprendente ver un local de casi 1000 personas de capacidad hasta más no poder, les debemos por siempre, no esperábamos esto definitivamente y si algo ocurrió luego de esas noches fue que nos inspiraron a seguir peleando por lo nuestro, por nuestra familia, seguiremos creciendo.

Comunidad66 de Chile. Foto: @lasordera
Comunidad66 de Buenos Aires. Foto: @diegohomez

A todos los 66, familiares, hermanos, amigos que nos acompañaron esa noche, gracias por siempre, fue único, fue épico, fue trascendental. Luego del show eléctrico, fuimos al apartamento en donde nos quedábamos a tomar baño para salir al aeropuerto, la paliza seguía, dormimos poco durante estos días, pero valía la pena estar despiertos, sabíamos que nos íbamos a separar en cuestión de horas, lo disfrutamos.

Llegamos a la Argentina, yo siempre había querido  visitar este país, desde hace años sigo la movida musical de este país, que para mi y duela a quien duela ha producido las mejores canciones del rock en Español por distancia, la capital del rock en Español la llamo yo, lástima que sólo te pisamos unas breves horas Buenos Aires, allá me pude encontrar con muchas caras conocidas también, amigos, hermanos, familia, y muchos 66 que siempre estuvieron en los grandes momentos de la banda en Venezuela, Octavio Ramos, otro ex crew66, un hermano nos volvió a dar una mano y pudimos compartir con él luego de tantas historias y anécdotas en el pasado y en diferentes giras, sin duda alguna un placer compartir contigo MM, espero sigas creciendo y feliz con tu familia en ese hermoso país, la comunidad66 de Buenos Aires nos recibió con un aforo de casi 500 personas lo cual para nosotros fue fenomenal, fue un show en un lugar bien montado, un bar tipo rock hall, con excelentes condiciones de sonido y tarima, te das cuenta de que estas en Argentina, el rock existe aquí, no es en broma, es real, fue una noche mágica, llena de energía desde el primer momento, el show fue impecable, la banda estuvo al 100%, la voz aun resistía y aguanto la batalla, yo había llegado afónico al hotel, pero unas horas de sueño ayudaron, también un bistec de chorizo en el restaurante del frente en Palermo, se come bien en esta ciudad.

Jean De Oliveira en la tarima del Palermo Club en Buenos Aires. Foto: @diegohomez

Fueron minutos, más de una hora y media probablemente tocando a todo volumen en una gran tarima, con un gran público, con una gran banda, sí, había vuelto a una tarima cuando pensaba que no lo iba a hacer por quién sabe cuánto tiempo, el camino da estas sorpresas, a veces hay que tomar los riesgos, las oportunidades, esto salió bonito, quedó bien, fue un momento tipo paréntesis, algo irreal, pero sí ocurrió, la comunidad66 vive y existe ahora también regada por otros rincones del mundo.

Nos bajamos de la tarima, sin caer en cuenta que ya no habría más por ahora, solo te das cuenta de eso cuando ya estás en el avión de regreso a tu casa, no te das cuenta que le diste un abrazo a tus hermanos y que no sabes realmente si volverás a verlos  y cuándo, pero me llevo algo revitalizante, este viaje, estas fechas, estas personas, todas esas almas, la entrega del crew que nos llevó, las nuevas amistades, alianzas, las viejas cofradías, todo me dejó una fuerza e inspiración para seguir impresionante, quiero hacer música con Candy66, para la comunidad y para nosotros, estamos inspirados, creemos en Uds y en nosotros, será cuestión de tiempo…

Me gustaría hacer un reconocimiento especial a la banda Kiakra, quienes nos apoyaron en estas dos fechas tanto en Santiago como en Buenos Aires, hermanos del rock y del camino, una tremenda banda en la cual creo y creí desde que los conocí en el estudio en Valencia, fueron tan amables y guerreros en prestarnos parte de su equipamiento ( Gear ) para ambas fechas, y cada vez que llegó el tema “Rata” nos apoyaron con sus potentes voces, gracias hermanos, son unos duros, son personas humildes y grandes artistas, se merecen brillar.

Kiakra apoyando voces en “Rata” (nadie sabe qué pensaba Gustavo en ese momento). Foto: @lasordera

Fue una grata sorpresa también conocer a la gente de Ribu, la banda Chilena que sonaba muy bien, tremendos músicos y buenos temas, solo conocí al vocal, buena voz y performance, buena banda, sin duda alguna busquen esta banda que tiene buenas canciones.

Gracias Comunidad66 de Chile! Foto: @lasordera

Gracias a los productores Francisco y Heber, fueron gente noble y muy atentos con nosotros,  sigan creciendo y haciendo brillar a Venezuela, gran labor.

Gracias a Francisco de La Sordera y a todo su equipo! Foto: @lasordera
Despidiendo el show en Buenos Aires. Foto: @diegohomez

Gracias comunidad66 Chile y Argentina, fueron irrepetibles, esto quedará para nuestra historia como un capítulo especial, inolvidable, gracias.

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